Cara Verde (1959-1960)
Otro de los hallazgos que justifican la existencia de este Archivo. Logramos dar con esta suerte de “mito literario” cordobés o, para no ser tan pretenciosos, de la figurita difícil que significa la revista Cara Verde, muy citada por escritores, docentes y editores que han estudiado o vivido las décadas de los 50 y 60 en la Capital. Creada y dirigida por el poeta, ensayista y académico Armando Zárate (en el primer número comparte dirección con José Marano), en lo que fue probablemente su primera aventura como editor, publicó solo dos números entre septiembre de 1959 y enero de 1960, y se ofrece como un ejemplo vital de la vanguardia poética de mitad del siglo XX. Incluso en sentido material, porque el hecho de haberla podido conocer en vivo y en directo también nos produjo una conmoción por su factura gráfica. A diferencia de las otras revistas del periodo, muchas de las cuales están disponibles aquí (Trabajo, Randra, Córdoba Literaria, Mediterránea, Trapalanda), Cara Verde fue elaborada en formato tabloide y compuesta por un solo pliego, de cartón. Esto es: ejemplares impresos en una sola pieza, con la rusticidad propia del material, sin “papel”, que a primera vista parece más una carpeta que el ejemplar de una revista, por supuesto plegada a la mitad. Otro rasgo distintivo de este objeto fue la inclusión de originales en grabado de madera (xilografías), a cargo de artistas como Luis Saavedra y Luis Squiro.
Se trató de una revista literaria, con énfasis en la poesía, que reunió textos hoy icónicos, más allá de su consideración estética. Por ejemplo, el primer poema publicado por Daniel Moyano (y una de sus primeras apariciones en medios gráficos), titulado “El niño”. La historia de amistad entre Zárate y Moyano es digna de ser mencionada, porque se remonta a hechos que exceden a la cuestión literaria. Por ejemplo, durante la estadía de Moyano en la ciudad de Córdoba, tiempo en el que se ganó la vida como albañil, llegó a trabajar en las instalaciones de la vivienda de Zárate, y a forjar una relación de amistad más allá de las letras. Moyano vivió en la ciudad hasta 1959, para luego instalarse en La Rioja. Ese mismo año fue publicado el primer número de Cara Verde, con su poema. Y otra anécdota muy posterior, vinculada también a ese texto, es la que Zárate le contó al escritor Martín Cristal en una conversación publicada por este último en su blog “El Pez Volador”: Zárate escuchó a Moyano leer en primera persona el poema “El niño”, en un acto organizado en la Universidad de Vermont, donde Zárate era profesor estable, y contó que, al culminar la lectura, Moyano soltó el papel sobre el escritorio que tenía enfrente, con desdén, y dijo “no me gusta”.
También aparecen en Cara Verde poemas y relatos de Glauce y Alfio Baldovin, figuras centrales de la revista Mediterránea en Río Cuarto; un poema de Raúl Gustavo Aguirre; otro del singular poeta y cuentista chileno Carlos de Rokha, y textos de los directores de la publicación (Zárate y Marano), entre otros contenidos. Es notable, además, la presentación que ofrece el primer número: lo primero que se puede leer es una interpelación directa, firmada por Zárate, que se dirige “A los poetas convalecientes de esta ciudad neocolonial”. Allí afirmaba: “Lo debemos decir con encarnizamiento, fieles a un tatuaje en el pecho a la hora tremenda: la poesía, la Gran Poesía es siempre revolucionaria”. Y luego, en un fragmento posterior: “Escuchen los presuntos aspirantes al talento dominical: a los poemas no los hacen los metros oficiales de La Prensa y La Nación. Hay hojas mejores por el mundo donde las multitudes pasan las noches y emigran tras los relámpagos de su alegría o sus sueños fecundos”.
La revista se anunció desde su origen como una publicación bimestral y, aunque no tenemos la certeza de un testimonio directo sobre la razón de su existencia tan breve, sí podemos acudir al material de archivo para sospechar que dejó de publicarse por la mudanza de Zárate a México, en los comienzos de la década del 60, donde se instaló para realizar una beca. Y creemos que las sospechas tienen fundamento, porque las mismas revistas así nos lo hicieron saber: Cara Verde dejó una huella estética y poética en Córdoba, pese a su existencia efímera, y a la vez dejó una huella más que sugestiva en México, con otra denominación: Pájaro Cascabel.
Zárate también formó parte del proyecto inaugural de esa revista, entre otros con Luis Mario Schneider, argentino radicado allí y con una extensa trayectoria literaria y académica (Schneider aparece en el índice del único número de Randra, en 1958). Y Pájaro Cascabel se inscribió en la misma línea, como revista literaria y de poesía, vanguardista para algunos críticos, que formó parte de una iniciativa contracultural de los tempranos sesenta en México, basada en una red de revistas, cartas y encuentros de autores como parte del movimiento “Nueva Solidaridad”. La revista tuvo un papel importante como espacio divulgador de la poesía mexicana del siglo XX, y aunque Zárate participó de ese grupo hasta el número 11, dejó al menos una marca editorial y un diseño: el primer número de Pájaro Cascabel es llamativamente similar a los de Cara Verde. Basta consultar las imágenes que pusimos a disposición en la pestaña de “Documentos complementarios”. Ese primer número fue publicado en septiembre de 1962, dos años después de Cara Verde. De modo que, con cierta osadía, podríamos hipotetizar que el diseño de Pájaro Cascabel continúa la esencia de esta experiencia cordobesa, lo que le otorgaría cierta “vida póstuma”, si vale el oxímoron, a este corto proyecto de Zárate. Es tal la correspondencia que Pájaro Cascabel también fue editada en un solo pliego, de papel acartonado, hasta comienzos de 1965, cuando Zárate dejó de formar parte del grupo editor. Desde ese año comenzó a salir en papel y sumó muchas más páginas.
Por último, una mención importante: la incorporación de Cara Verde al Archivo fue posible gracias a la generosidad de la familia Colombo Cabuchi, con Ignacio Liziardi a la cabeza, integrante de nuestro equipo, que dedica sus investigaciones a la historia del libro y es albacea del archivo personal de Francisco Colombo (su abuelo), otro referente para la cultura letrada de Córdoba.
Diego Vigna
Directores o responsables de edición
Directores: Armando Zárate y José T. Marano (número 1), Armando Zárate (número 2)
Tipo
Revista impresa
Fecha de publicación
1959 - 1960
Lugar de edición
Córdoba, Argentina
Vínculo con otras revistas

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